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Esta raza toma el nombre de su cuna, el valle santanderino de Tudanca en los
Montes Cantábricos.
La clasificación oficial contempla a la Tudanca entre las razas
de protección especial.
Origen
e Historia de la Raza
La historia recuerda la raza como destacado
motor de sangre, de amplísima utilización sobre todo en el transporte de
mercancías desde el interior hacia los puertos santanderinos exportadores.
Por ello tuvo un pasado espléndido que la duró hasta la mecanización del
transporte y del laboreo, acentuado con la entrada de razas foráneas en su
medio y particularmente las de aptitud lechera. El resultado conjunto fue la
drástica pérdida de efectivos, el desamparo y la desorientación. Terminó por
refugiarse en los enclaves que hoy ocupa, cuya naturaleza montañosa y fuerte
disgenesia ambiental hace difícil la explotación de otras razas para el
aprovechamiento de los recursos pastables. Imperativos comerciales la
dirigieron hacia la producción cárnica, si bien con serias limitaciones, pero
trazabilidad altamente positiva como carne natural.
Pero la raza Tudanca tiene otra faceta
histórica representada por el afecto popular, valor folclórico, mantenimiento
de las tradiciones, identificación con su famoso pasado y, sobre todo, con la
adhesión y entusiasmo de sus criadores.
En el año 1980 se crea la Asociación Nacional
de Criadores de ganado vacuno selecto de raza Tudanca encargada de la
selección y mejora genética, así como de la gestión del libro genealógico y
de comprobación de rendimientos.
Características Generales
El encuadre etnológico general de los
bovinos tudancos, es de tipo: ortoide, eumétrico con desviaciones hacia la
elipometría suave, mesolínea, poca masa y buen hueso. Capa mixta conjugada de
tonalidades diversas y terminología propia.
El conjunto corporal traduce una imagen de
líneas abiertas y netas angulosidades, con predominio del tercio anterior.
Son animales de carácter vivo, buenos andadores, de pisada firme y
normalmente desenvuelta.
Rústico, sobrios, resistentes sobre todo a
las penurias nutritivas invernales. Temperamentalmente de fuertes reacciones
que se responsabilizan con el "genio de las tudancas" y en gran
parte explican el alto aprecio como animales traccionadores.
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Prototipo
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Cabeza: en los animales machos es fuerte,
bien proporcionada de porte distinguido, con tupé o moña poco poblada y de
color oscuro, testuz poco prominente. En las hembras la cabeza es más larga
y estrecha.
Frente ancha,
plana y subconcava (más estrecha en las hembras).
Morro ancho de color pizarra y labios muy ostensibles, rodeados de una zona
regular de pelo de color blanco-planta, que con la edad se oscurece. Orejas
más bien pequeñas y muy móviles, ribeteadas de pelos largos de color
amarillento mezclados con otros de color negro dirigidos hacia abajo y
tapizando la entrada.
Cuernos de buen tamaño y sección ovoide, que naciendo en la línea de la
nuca se dirigen hacia atrás y abajo, para cambiar luego hacia arriba y
afuera; sufren varias torsiones (estornejado) para terminar en las hembras
dirigidos hacia atrás.
En los machos se dirigen hacia arriba y a
fuera en forma de gancho.
Cuello: En los machos es corto, robusto,
fuerte y bien unido al tronco; en las hembras es relativamente más largo y
fino, ligeramente curvado (de ciervo) y algo despegado del tronco. Papada
regularmente desarrollada, con muchos pliegues y de perfil discontinuo en
los machos. Muy poco desarrollada en las hembras.
Cruz ancha y poco
saliente, dorso amplio y largo, lomo no muy ancho pero musculoso. Pecho
amplio y profundo.
Ubres: De base poco amplia y tamaño
pequeño. bien adosada al vientre, bien conformada, recubierta de pelos
largos y finos y piel despigmentada. Pezones simétricos, bien desarrollados
y de color anaranjado, que contrasta con la pigmentación de la piel de la
ubre.
Testículos y escroto: Normalmente
desarrollados y simétricos. Escroto de color rosáceo y descendido con una
mancha negra típica en su extremo inferior (cúpula).
Grupa: Derribada y en pupitre, larga y no
muy ancha, angulosa, caída lateralmente (en tejado).
Cola: De nacimiento alto y delantero.
Corresponde a
raza leonada, de mucosas negras y de cabos extremos también negros.
La capa del
ganado tudanco presenta la coloración típica del animal salvaje. Está
influenciada por varios factores que modifican sus tonos (edad, sexo,
etc.), Existe un gran dimorfismo sexual. Los machos castrados pierden su
color típico para tomar la capa de las hembras.
Coloración de las
encornaduras y pezuñas: Cuernos blancos con puntas negras. Entre ambos
cuernos tiene asiento la "moña", de cuyo colorido puede deducirse
el color de la capa. Pezuñas negras y pizarrosas.
Piel: La piel es gruesa y fuerte, como
corresponde a animales rústicos que viven la mayor parte del tiempo a la
intemperie.
Pelo: El pelo es basto, largo y
ordinario; más fino en las bragadas y axilas y periné.
Las estimaciones
métricas medias de la raza, para los animales adultos, son en machos, 134 cm. de alzada a la
cruz y 540 kg.
de peso vivo; y en hembras, 131
cm. y 330
kg. respectivamente.
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Extensión e
Importancia
Con algunas extrapolaciones puntuales, la
raza Tudanca sigue fiel a su cuna, el Sur y Suroeste de Cantabria, donde
ocupa las áreas montañosas en condiciones de explotación difícilmente
soportables por otros vacunos.
El efectivo actual deducido es alrededor de
las 10.000 cabezas y las cifras oficialmente controladas alcanzan 7.991
reproductoras inscritas en el libro genealógico.
La participación a las producciones bovinas
de carne es discreta, sin embargo como ecofactor desarrolla un papel muy
importante en el mantenimiento de la biodiversidad del medio y el
aprovechamiento de los recursos pastables infrautilizados por el ganado
lechero.
Explotación y Manejo
Como raza típicamente
de montaña sigue régimen mixto de pastoreo y estabulación, cuyo calendario un
tanto sujeto a la climatología es: de abril a octubre en cotas altas, de
noviembre a marzo estabulación. La fase de pastoreo está organizada en
"cabañas" (agrupaciones comunales o particulares) que ocupan las
brañas en movimiento progresivo de alzada, al igual de cuanto ocurre en el
descenso. Durante el periodo invernal el régimen nutritivo descansa en el
suministro de heno de hierba casi en exclusiva. El proceso reproductivo es programado
hacia paridera al final del invierno para que después la pareja madre-cría
pueda disfrutar del mejor momento del brote herbáceo.
Según datos de la Asociación de
Criadores la estructura media de las explotaciones es de 9,5 reproductoras.
La Asociación de Criadores, por
medio del libro genealógico desarrolla la selección y promoción,
caracterizadas más por el entusiasmo de los ganaderos que por los resultados
económicos. No obstante la
Tudanca es una de las razas más baratas de explotar y de
mayores respuestas respecto al trabajo e inversiones.
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